sábado, 27 de marzo de 2021

MINDFULNESS EN LAS AULAS EN TIEMPOS DE COVID

Parar y conectarse al cuerpo; no sólo es sencillo y muy curativo, sino que en estos tiempos, es muy necesario. Debemos acostumbrar a nuestros niños a parar y escuchar el cuerpo, a darse cuenta de las señales que le muestra, a reconocer su sabiduría y estar presente con él.  

 


Es en el cuerpo dónde sucede todo. En el cuerpo sentimos, experimentamos, pensamos, sufrimos y nos curamos. El cuerpo es nuestro vehículo a lo largo de la vida. Es más capaz e inteligente de lo que muchas veces nos pensamos. Se adapta y se modifica constantemente con el paso del tiempo, con cada cambio de estación. 

El cuerpo es nuestro libro sagrado al que acudir cuando estamos perdidos. Él esconde nuestros secretos más ocultos y posee la respuesta a cualquier decisión. Cuando nos damos cuenta que algo en nosotros nos dice que no tomemos ese camino o que nos replanteemos cómo hemos actuado ante algo o alguien, podemos escuchar el cuerpo. En sus formas más sutiles nos avisa de emociones casi imperceptibles pero que están ahí, queriendo ser vistas. 


Abrir la consciencia al cuerpo es un aprendizaje más valioso de lo que muchas veces podemos imaginar cuando lo experimentamos por primera vez.

Puede ser a través de la atención de tu cuerpo respirando, a las sensaciones del tacto en tus manos, a la consciencia de tu temperatura corporal o tu peso, a la exploración abierta de tus sentidos escuchando más que nunca o mirando con total atención aquello que siempre ha estado ahí. Pero una vez que  exploras esta capacidad por primera vez, siempre podrás volver a ella. Ya conoces el camino para estar más atento, más consciente. 

 

 

Si estás pensando en acompañar a niños y niñas por este viaje o ya lo estás haciendo; es posible que te identifiques con alguna de estas circunstancias o tips para guiarles.

 

1. Parar poco a poco

La realidad es, que por las circunstancias que vivimos, nos hemos adaptado a una vida más sedentaria. Mucho tiempo en casa, menos socialización y juego libre... Esta carencia tan importante en la infancia se puede observar con facilidad cuando tratamos de que los niños estén totalmente quietos y atentos. Vemos como para muchos niños es realmente dificil, y esto hace que explorar el cuerpo con atención sea un gran reto.

 


Una propuesta que puede ayudarte es comenzar todas tus sesiones con movimiento. Puede ser en posición de pie o sentados formando un círculo. Dedica unos 5 minutos a generar un movimiento abierto y libre en el cuerpo que promueva liberar tensiones y soltar. Algunas ideas pueden ser: 

  • Moverte en péndulo de un lado para otro
  • Moverte de punta de los pies a talón
  • Permitir el movimiento libre de toda la columna vertebral, brazos, manos y cabeza con movimientos redondeados
  • Inspirar subiendo las manos y expirar bajando las manos (movimiento coordinado)
  • Tensar el cuerpo y soltar junto a una gran expiración (dejar que suene por la boca "Aahh")
  • Buscar estiramientos en el cuerpo que liberen dolor: Brazos arriba, hacia los lados, plegarse con las manos en el suelo, girar la espalda...

Permite que estos movimientos se realicen libremente. Si notas que algun niño/a casi no se mueve, comprende que esa es su necesidad. (Invítales a que no estén parados del todo y realicen un movimiento muy pequeño en péndulo si no les apetece moverse) Intenta que no te imiten sino que busquen su movimiento auténtico. Invítales a cerrar los ojos y explorar los movimientos de esta forma. 

Guíales a lo largo de esta fase con preguntas que les ayuden a darse cuenta sobre cómo sienten su cuerpo. "Mientras te mueves, ¿puedes darte cuenta de cómo sientes tu cuerpo en este momento? ¿Está cansado, energético? ¿ Sientes dolor, pesadez o agilidad, ligereza?

 


Para practicar movimiento consciente te puede ayudar usar música que acompañe el proceso y que temporalice este estado de movimiento. Los niños pueden saber que cuando la música deje de sonar poco a poco van dejando que el cuerpo vaya reposando suavemente en la quietud. Termina con las manos en el corazón y aprovecha esta apertura del cuerpo para enviar deseos amables hacia uno mismo "Deseo estar feliz" "Deseo tener un día divertido y aprender muchas cosas nuevas" "Deseo no enfadarme y poder estar tranquila" 

 

 


2. La resistencia a cerrar los ojos

En estos tiempos es normal sentir miedo. Quizás no es una emoción que hayas experimentado con frecuencia antes. Quizás eres de esas personas confiadas y con fortaleza que suelen animarse a realizar nuevos proyectos y les gusta explorar lo desconocido; pero en estos tiempos te sientes distinta, cómo más prudente, más cerrada en ti misma y con menos ganas de cambios. Si es así, te aseguro que es normal. Piensa cuanta información y mensajes nos han llegado a todos, alertándonos de peligros, tratando de protegernos...¿Es normal sentirnos más precavidos, no crees?


Los niños y niñas también han madurado su sistema nervioso a lo largo de estos meses para estar en modo de emergencia. Se han activado ante el peligro y lo demuestran con su inagotable curiosidad y sus constantes preguntas ante cualquier cambio. 

Cuando les pidas que cierren los ojos, comprende que les pides que abracen todo aquello que esté en su interior. Sé cariñosa, sé prudente y no fuerces ningún proceso. 

Puedes probar con invitaciones..." Ahora, deja que tus ojos se cierren suavemente para poder sentir tu cuerpo respirando" " El mundo de las imágenes es muy atractivo y no te deja atender a tu interior, si no te apetece cerrar los ojos, quizás quieras probar a mirar un punto fijo en el suelo."

 

3. Cuando siento mi cuerpo, no siempre estoy bien 

Hay una idea equivocada sobre la práctica de la atención plena en la que se cree que cuando cierras los ojos y paras, siempre te vas a sentir genial, súper relajada y con una gran armonía. La realidad es que cuando pones tu atención en el cuerpo muchas veces hay calma pero en ocasiones, es posible que sientas incomodidad y molestias. Pueden ser físicas: dolor de espalda, de rodillas o pies o quizás emocionales: inquietud,  nerviosismo, aburrimiento...

 


Por ello es tan importante que enseñes mindfulness siempre y cuando, tú practiques mindfulness. 

Así sabrás acompañar estos estados difíciles. Podrás darles el apoyo que necesitan ¡porque tú lo has vivido! Y si logras ayudar, aunque sólo sea durante unos pocos segundos, a que un niño o niña, pueda estar con lo incómodo, le habrás regalado uno de los aprendizajes más valiosos de su vida.

 

4. Nos unimos a través de lazos invisibles

Estas distancias, tan poco naturales, deben romperse a través de lazos invisibles. Cuando te sientes con tus alumnos/as en un círculo para compartir una práctica de atención y silencio háblales de la importancia de que respeten al grupo, de lo valioso que es poder mirarnos a los ojos, de que respetar es valorar a cada uno de nosotros. Enséñales el poder de compatir en silencio. Invítales a sentir a sus compañeros con los ojos cerrados, a darse cuenta de que no están solos; que todos respiramos juntos.

 


5. Yo también estoy sufriendo

No se si a ti te pasa, pero yo me he dado cuenta de lo mucho que afecta a mis prácticas con los niños en el aula, mis estados emocionales. Cuando yo no estoy atenta, me siento inquieta o triste; parece como si todo el grupo estuviera menos concentrado. Hay menos quietud y silencio. 

 


A veces, es mi radar para reconocer que estoy sufriendo. Es como darme cuenta, que como guía, soy el sistema nervioso al que se conectan y si mis palabras no suenan amorosas y mi cuerpo está cerrado; el mensaje no se entiende, falta claridad y no hay anclaje. 

Trátate con cariño y amabilidad siempre pero cuando estés sufriendo; pon más intención en cumplir este propósito.

 

En estos tiempos, compartir consciencia, es un regalo. 


Gracias!




miércoles, 17 de febrero de 2021

FORMACIÓN mindfulness e infancia

Este año volvemos con una formación que celebra su 6º edición con nueva imagen, nuevo nombre pero la misma mirada de siempre. A través de estos años, creando una formación a medida para personas interesadas en compartir y acompañar a los niños a través de la conciencia plena, hemos ido visualizando con mayor claridad una propuesta que fuera realmente transformadora.

 


Cocotips trata de ofrecer un viaje al corazón de la infancia para comprender a los niños y niñas y aprender a observarlos con una mirada curiosa, amorosa y que respeta a cada uno de ellos, pero sin olvidarse de que este despertar se produce a través de la conexión con nuestra propia infancia. Con todo aquello que vivimos y forma parte de nuestra memoria emocional y que ha colaborado para desarrollar nuestras ideas, patrones, reacciones, en definitiva, el contenido de nuestra mente.

Comprendernos, valorarnos, cuidarnos, respetarnos es clave para ser adultos capaces de acompañar a los niñ@s.

 

Debido a todos los cambios que ha ocasionado el Covid-19, este año la formación será ONLINE y ofrecerá multitud de espacios de reflexión para poder compartir y aprender colaborativamente. Lejos de rendirnos por no poder ofrecer una formación presencial como hasta ahora, hemos aprovechado esta situación fuera de nuestro control para re-inventarnos y crear nuevas formas de aprendizaje y propuestas adaptadas para este contexto. Durante la formación del curso anterior, ya hemos podido experimentar los beneficios que conlleva a pesar de esta nueva modalidad. 

Te comparto los testimonios de personas que realizaron el curso para conozcas su sentir. 


 

INFORMACIÓN DEL CURSO (Información de la web)

 

Enfoque de la formación

Durante esta formación iremos recorriendo de manera experiencial el método que nos permitirá guiar al niño para que experimente y comprenda lo que es mindfulness y disfrute de sus beneficios. Cada participante de involucrará de manera personal en cada una de las prácticas que abordemos, tanto durante los fines de semana de formación como entre módulos, dando una continuidad a todo el tiempo que dure la formación, para aprovechar más el trabajo de grupo y el feedback al trabajo personal de los participantes.

A quién va dirigido

Profesores/as, terapeutas, padres y madres o cualquier persona que tenga una sintonía con los niños y quiera acompañarlos a vivir con plena consciencia.
A nivel personal, como proceso de práctica y profundización en la consciencia plena a través del juego, la creatividad y la reflexión sobre la infancia.
 
 
Amplía la información en la web de Cocotips
 Deseamos de corazón que te unas con nosostras a este viaje

viernes, 27 de noviembre de 2020

5 DINÁMICAS PARA EXPRESAR EMOCIONES

¿Te has dado cuenta de lo frágil que es el mundo emocional de los niños? En estos tiempos de incertidumbre, miedo y descontento...ellos parecen revelarse ante todo y mantienen esa energía brillante que les hace vivir en la alegría. Pudiera parecer que nada de todo esto les afecta, que están bien, felices y animados.... pero quizás has podido vivir de cerca cómo pequeñas cosas se convierten de repente en gigantes que les atormentan. Cómo pueden pasar de la alegría al llanto por un pequeño conflicto o cómo reaccionan y se recogen para adentro cuando sienten cualquier emoción incómoda...

No es verdad. Los niños no están bien porque el planeta entero está sufriendo una situación difícil y ellos no están fuera de este mundo. Ellos también sienten y se conectan a esta energía grande que a todos nos envuelve. 

 

Parece que la única forma de ayudarlos es hacerlos fuertes, ayudarlos a comprender que les está pasando. Acompañarles en cada una de las emociones, validarlas y permitir que sean. Ofrecerles herramientas para vivir con lo incómodo. Animarles a darse cuenta que todo se mueve y las emociones también. Trabajar la paciencia, el silencio y la quietud. Darles esperanza, sueños y optimismo. Llorar juntos, reír todos los días. Poner una mano en su pecho mirándoles a los ojos si lo necesitan (aunque nos obliguen a distanciarnos). Recordarles que su cuerpo es perfecto tal y cómo es. Enseñarles a cuestionar sus pensamientos... 

Esto va a pasar -dice Eckhart Tolle

 

En casa y en la escuela deben existir espacios para cuidar las emociones. Realizar dinámicas o juegos que nos ayuden a hablar sobre ellas puede ser muy valioso no sólo para reconocerlas sino también para darnos cuenta de cómo nos vemos a nosostros mismos. De esta manera podemos aprender a cuestionarnos y a replantearnos las cosas cómo si de un laboratorio emocional se tratara. ¿Quién soy? ¿Cómo son mis pensamientos? ¿Qué deseos tengo? ¿Qué hago con el dolor?


Comparto 5 dinámicas para crear este ambiente experimental. Puedes realizarlas en familia o en el aula con niños desde 6 a 12 años simplemente dejando que se expresen según su madurez emocional. Participa cómo adulto siendo sincero y aportando tu mundo emocional. 

Deja a un lado los discursos, las charlas sobre cómo vivir las emociones.... sólo se trata de crear ese espacio conjunto y vivirlo plenamente.


1- El árbol de las sonrisas

El uso de mascarillas nos ha privado de la vista completa de nuestro rostro impidiendo dar y recibir información sobre nuestros gestos faciales y emocionales. Ahora es más fácil dejarse estar triste y pasar desapercibido o no conectar con otras personas a pesar de nuestra felicidad. Esta dinámica tiene como objetivo aprovechar esta circuntantacia para crear un clima divertido donde poder reírnos y compartir un tiempo agradable juntos. 

 

Para ello saca fotos de todos niños y recórtalas dejando únicamente una imagen de nariz y boca (como una mascarilla) Reparte a cada niño una imagen y jugar a adivinar de quien es cada imagen, veréis que no es tan fácil reconocer todas las bocas-nariz. Luego jugar a probaros las diferentes bocas-nariz, es realmente divertido y curioso!! Terminar pegándolas todas en un árbol de sonrisas que ilumine ese espacio y nos recuerde que algún día cambiaremos las mascarillas por nuestros rostros felices.

 

 

2- Deseo que...

 

Cuando las situaciones no son tal y como deseamos es cuando debemos usar el poder de nuestra imaginación para soñar y dejar que esos sueños vuelen bien lejos y quizás algún día se hagan realidad. Es importante enseñar a los niños a soñar y a soltar y dejar ir sin control...

Podemos comezar esta dinámica con una charla en la que hablemos sobre nuestros sueños, qué cosas nos gustaría conseguir o que cambiaríamos en nuestras vidas. Podemos hablar sobre cómo transformar los "sueños imposibles", por ejemplo ver a un ser querido que ha fallecido, en "sueños reales" por ejemplo buscar un lugar (físico, pared de una habitación o imaginario, mi mente) donde poder recordarlo y sentirlo siempre que desee. 

Hablar sobre sueños, te hacen sentir ligereza y esperanza. Es reconfortante a pesar de volcar en ellos anhelos y situaciones que queremos cambiar...

Sentaros con quietud y calma, respirar durante unos segundos y guíales con tu voz. "Cierro los ojos y conecto con mis deseos, abro la mano y los dejo ir" Y así, durante unos minutos los niños dejan que sus sueños y deseos aparezcan en su mente y luego los sueltan sin resistencia...

Terminar haciendo un poema de deseos. En una tira de papel cada niño completa la frase, "Deseo que ...."

 

 

 

 3- Así soy yo

¿Quien soy yo? ¿Qué cosas se me dan bien y que cosas son difíles para mi? ¿Cómo me siento cuando no destaco o me siento vulnerable? ¿Conozco mis debilidades? ¿Acepto ayuda cuando no soy capaz de hacer algo? 

Es muy fácil mostrar nuestra cara radiante, la que es exitosa y la que enseña todo aquello que se nos da bien. Nos encanta sentirnos valiosos y disfrutar sin esfuerzo de nuestras capacidades naturales... pero ¿qué pasa con nuestras sombras? ¿con todo aquello que nos es difícil o que no nos gusta de nosotros? ¿Lo aceptamos?¿Reconocemos nuestras debilidades y aceptamos que hay cosas que debemos mejorar?

Abrir este espacio de diálogo con los niños es muy poderoso porque todos tenemos aspectos que podemos mejorar pero cuando nos preguntan, ¡nos cuesta identicarlos! 

En esta dinámica podemos generar este diálogo desde el respeto de que cada persona esta en un proceso diferente. Hay niños que serán capaces de verbalizar en que pueden mejorar o que aspectos no les gusta de ellos y otros no serán capaces; quizás porque no lo han visto o quizás no están preparados para verlo... Acompañar no es juzgar, ni poner voz a otros...sino respetar este proceso de crecimiento y maduración personal. Por ello, te recomiendo no sacar a luz ninguna sombra ajena. Simplemente crear esta conversación porque es una llave para abrir el camino.

Al terminar dales una imagen de la mitad de su cara y pídeles que dibujen su otra mitad. La parte de nosotros que no mostramos pero que también está en nosotros y merece ser cuidada y querida. Sin resintimiento ni culpa.

 

4- El árbol rojo

Aprender a estar con uno mismo cuando convivimos con situaciones difíciles no es fácil pero la esperanza puede reconfortarnos y darnos fuerza interior. A pesar de las circuntanscias siempre podemos confiar en que todo está cambiando continuamente y que nada viene para quedarse. 

El árbol rojo es un cuento inspirador dónde podemos aprender a relacionarnos con lo incómodo, dónde podemos comenzar una conversación sincera sobre el dolor y dónde podemos recordar que las pequeñas cosas pueden producir grandes cambios.

 

5- En positivo

¿Qué cosas pienso de mi mismo? si tuviera que describirme en una palabra, ¿cual usaría? ¿Me es fácil ver cosas positivas en mí?

Con esta esta dinámica podemos reflexionar sobre nuestro autoconcepto dándonos cuenta de que nuestro aspecto físico no es algo que hayamos elegido ni que podamos modificar. Nacemos con estos ojos y con este cuerpo. Poner atención en nuestras caracterísicas físicas puede ser muy frustante ya que están fuera de nuestro alcance. En cambio nuestra personalidad, las cualidades que nos describen cómo personas, son en gran parte fruto de nuestra mirada y reflejan aquello que sembramos con nuestras acciones. Podemos modificarlas, construír esas cualidades nosotros mismos.

Comenzaremos dibujando la silueta de nuestra mano o una flor con pétalos y escribiendo en el centro nuestro nombre. Luego dejaremos un tiempo para buscar una cualidad de nuestra personalidad que nos guste. Algo positivo de nosotros y lo escribiremos en algunos de los dedos o pétalos. Luego pasaremos la mano/flor al compañero de nuestra izquierda. Al recibirla, leeremos el nombre del centro y pensaremos en una cualidad de esa persona que nos guste, la escribiremos y seguiremos pasando las manos/flores hasta que recibamos de nuevo la nuestra. 

Esta vez llena de palabras bonitas, de mensajes en positivo que nos llenan el corazón y nos hacen fuertes de verdad!

¡Cuida tu cuerpo, tu mente y tu corazón!
 



viernes, 16 de octubre de 2020

RUTINAS AFECTIVAS para TIEMPOS DE CRISIS

En estos tiempos, parece más imprescindible que nunca, aprender a cuidarnos, a escucharnos, a reconocer nuestros estados internos. Todos los cambios que se están integrando en nuestras vidas para acomodarnos a la crisis, están cambiando estructuras, modificando patrones de relación social, cuestionando que está bien o mal cuando se trata de compartir afecto.

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En este contexto es clave no dejarnos llevar por inercias ni pensamientos globales. Debemos pararnos y reconectar con lo que está bien, con lo que nos aporta optimismo, energía y valor.  

 

Es necesario hablarles a los niños de lo poderoso que es su cuerpo, de la increíble capacidad curativa que posee. 

  

Contarles que es perfecto tal y como es, que no necesita mascarillas, ni distancias para estar fuerte. El cuerpo posee sabiduria y se siente mejor vibrando con el amor que con el miedo.

 

 

La vuelta al cole a este curso ha sido desconcertante. Siento que ni maestros ni familias ni niñ@s imaginábamos esta escuela, y apesar de ello, en poco tiempo, parece que nos hemos adaptado cómo el agua se adapta a cada recipiente. Sin esfuerzo ni quejas. Quizás sería conveniente no olvidar que esto no es una "nueva normalidad". No tocarse, no abrazarse, no compartir.... no es normal!! Simplemente nos adaptamos, pero algún día; debería empezar el camino de retorno hacia una vida más natural y afectiva.

Este curso más que nunca es necesario reflexionar sobre un PLAN DE ACCIÓN que contrarreste los efectos provocados por esta adaptación. Uno de los más importantes es cómo convivir en espacios tan limitantes y estáticos, dónde los niñ@s no pueden moverse porque sino no cumplen medidas de seguridad, ni pueden estar juntos porque las mesas se han distanciado. 


¿Cómo creamos un espacio acogedor dónde cada niño se sienta en casa, dónde pueda expresar su inseguridad, sus miedos?


El grupo de Espacio de Vuelta te ofrece multitud de recursos para reflexionar sobre esta vuelta la cole. Puede ser una guía muy inspiradora. Algunas de las propuestas que yo he puesto en práctica salen de estos documentos. Puedes ampliar la información aquí.
 

Un plan de acción: RUTINAS AFECTIVAS

Este plan de acción surge de la necesidad de crear un espacio compartido en el aula que ofrezca al niñ@ la posibilidad de moverse, de sentir y activar su cuerpo, de expresar cómo se siente. La clave de estas sencillas dinámicas es que se practiquen como rutinas, con regularidad. Verás que hay una transformación en ellas a lo largo de los días. No tiene porque ser cada día, en mi caso las realizo lunes, miércoles y viernes a primera hora y tienen una duración de 15-20 min.


 

Más que dinámicas son herramientas para integrar y aprender a cuidar el cuerpo.  Tratamos de conseguir que el niño las conozca, la aprehenda y luego pueda hacer uso de ellas cuando las necesite. 

 


Escoge una dinámica de cada grupo y realiza, tres, cuatro dinámicas cada día. Vete variándolas y realizando pequeñas modificaciones siempre que notes que falta atención e interés. Es importante conseguir que el niñ@ se implique y esté consciente de las sensaciones corporales que están surgiendo. 

Introduce PEQUEÑAS PAUSAS DE CONSCIENCIA.

Esto es clave. No hay aprendizaje sino hay un "darse cuenta" así que después de cada dinámica, invítales a colocar una mano en el pecho y otra en el estómago, dejar que sus ojos se cierren y pregúntales ¿Puedes darte cuenta de algún cambio en ti? ¿Notas en tu cuerpo algo distinto? Calor, frío, dolor, vibración... ¿Sientes algo distinto a lo que sentías al empezar la dinámica? ... Deja un espacio para que surjan respuestas voluntariamente, intenta que sean breves, solo palabras o pequeñas frases. Guíales para que no cuenten sucesos o ideas mentales... Sino hay respuestas está bien, sigue con otras dinámicas.

 Todas estas dinámicas se realizan de pie bien anclados a la tierra con las piernas separadas al ancho de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas. El cuerpo está bien erguido como si sintiera que un hilo lo suspende.

 

Dinámicas de movimiento para soltar tensiones

Estas propuestas tienen la finalidad de desbloquear y soltar. Es importante que empieces por aquí para realizar la secuencia. Verás que uno de los efectos  naturales que ha producido esta crisis son niños con cuerpos cansados, doblados, sin eje. Cuerpos sin movimiento, sin escucha, sin libertad. Inicialmente es natural que haya cierta resistencia a estas dinámicas. Resiste y ponlas en práctica para tí, docente! verás que pronto ellos empezaran a liberarse del agarrotamiento. 

  •  Música con movimientos libres de todo el cuerpo: la idea es muy simple. Se trata de escuchar el cuerpo de pies a cabeza produciendo aquellos movimientos que sientes que el cuerpo necesita. Mientras escuchas la música, vas moviendo poco a poco el cuerpo para darle movilidad y soltura. No se trata tanto de bailar sino más bien de soltar. Para ello, puedes pedirle a cada niñ@ que elija una canción alegre que le guste y crear con todas una playlist que será vuestra banda sonora. También puedes elegir tú la música y optar por sonidos de percusión y ritmos tribales que ayuden a crear movimientos explosivos. Escucha todo el cuerpo: mueve pies, piernas, cadera, espalda, brazos, manos, cuellos, hombros, cabeza, boca, ojos, cara...
  • Activación corporal: La activación corporal parte de la misma finalidad que la dinámica anterior. También acompañaremos la dinámica con música que ayude a seguir la secuencia. Se trata de ir golpeando suavemente cada parte del cuerpo para "despertarla". Puedes ir dado suaves golpecitos con los dedos de las manos por la cara, cabeza, cuello, llegar al pecho y con los puños cerrados dejar salir el aire que sobre golpeando como si fueras un simio, bajar al estómago con la mano abierta haciendo suaves caricias en círculo. Seguir con la palma abierta, haciendo una pequeña cuenca con la mano, golpeando suavemente los brazos (por ambos lados) manos, piernas (por ambos lados) y pies.
  • La ola: Formando un círculo una persona realiza un movimiento y el resto lo seguimos generando una ola de movimiento. Cada uno puede elegir su propio movimiento. Puede ser un movimiento grande, que implique todo el cuerpo, o pequeño; usando sólo alguna parte del cuerpo; brazos, manos, pierna...

 


Dinámicas para respirar y movilizar energías

  • Respiración leñador (para soltar y liberar tensiones): Ancla los pies bien a la tierra. Flexiona ligeramente las piernas. Inhala mientras subes brazos y agarras formando un puño con tus manos; exhalas y dejas caer las manos hacia el suelo como si fueras a cortar un trozo de madera con un hacha. Deja salir todo el aire de tu cuerpo y si es necesario, exhala pronunciando "aaajaa". Mantén tu cuerpo caído unos segundo dejándolo libre. Luego sube todo el cuerpo poco a poco dejando tu espalda arqueada. 
  • Respiración árbol (para respirar profundamente y canalizar la energía vital): Separa las piernas un poco más que las caderas, alinea bien tu cuerpo. Inhala en uno y sube los brazos ligeramente al lado del cuerpo, sigue inhalando en dos y sube los brazos formando una cruz paralelos a tus hombros, exhala en tres y sigue subiendo por encima de tu cabeza. Luego deja salir el aire despacio intentando coordinar la respiración y el movimiento de forma que la exhalación termine cuando los brazos quedan al lado del cuerpo. 
  • Respiración abeja (para mejorar la concentración y favorecer la calma): Reposa tus dedos sobre el cráneo y tapa tus oídos con el dedo pulgar. Deja que tus ojos se cierren y pronuncia el sonido "Mmmmm" mientras pones tu atención en la vibración del sonido dentro de tu cuerpo.  
  • Respiración escalador (para activar la atención y la concentración): Usa tu mano como si fuera una montaña. Con el dedo índice de la otra mano (puede simbolizar el escalador/a y ponerle juntos un nombre) subimos las montañas deslizando el dedo por el borde la mano. Subimos por el borde del dedo pulgar, inhalamos, bajamos por el borde del dedo pulgar, exhalamos..y seguimos... Podemos hacer la versión, "escalar de noche" con los ojos cerrados. 
  • Respiración sopa ( para calmar): Imaginamos que olemos una sopa  que acabamos de realizar y soplamos para enfriar y poder tomar. Realizar exhalaciones más largas que las inhalaciones. Por ejemplo; respiramos en tres y exhalamos en cinco.  
  • Respiración con símbolos (para activar la atención y la concentración): Usamos símbolos como formas geométricas, cuadrados, triángulos o números para seguir las líneas mientras respiramos. Podemos hacer cenefas para mantener ciclos de respiración. Por ejemplo; crear una cenefa de montañas con triángulos y subimos, inhalamos y bajamos, exhalamos.


Dinámicas para conectar conmigo mismo y con los otros

Saludo con la mirada
Mira a tu compañer@ a los ojos y trata de saludarle con tu mirada. Puedes hacer movimientos con la cabeza o cara (cejas, ojos) tratando de expresar algo o también puedes dejar que tus ojos se cierren y reposar un rato si sientes incomodidad o vergüenza. Intenta no mirar a otro lugar y abrirte a cualquier emoción/sensación que surja. Deja un espacio en silencio para que puedan darse cuenta y a quien le apetezca pueda compartir qué ha sentido o cómo se siente. 

Inventamos saludos
Inventa con tu compañer@ un saludo usando cualquier parte del cuerpo. La única norma es que las manos no se pueden tocar. Crea una secuencia divertida de movimientos y enséñaselos al resto de compañeros/as. Luego elegir un saludo y usarlo tod@s de mañana durante una semana.

Enviarme deseos a mi mismo/ a otra persona
Cierra los ojos y lleva una mano al pecho y otra a tu estómago. Respira profundamente. Envíate un deseo a ti mismo en el silencio de tu mente. Por ejemplo, que hoy pase un buen día, que esté bien y sienta alegría, que me sienta fuerte y sano. Después de unos 30 seg de silencio enviando deseos, date cuenta de cómo te sientes después de enviarte deseos a ti mismo. Lo mismo puedes hacerlo enviando deseos a tu compañer@.

Consciencia corporal - Posturas que fortalecen
Crea posturas con el cuerpo y trata de estar con el cuerpo atento en ellas. Recuerda que un cuerpo atento es un cuerpo silencioso (quieto) y relajado (sin tensión). Se trata de vivenciar posturas con el cuerpo y proyectar una intención sobre ellas. Por ejemplo. Crea una montaña sólida,fuerte y resistente con el cuerpo sostenido sobre sus pies. Usa el balanceo, arquea espalda, eleva pecho...busca la postura que reposa relajada pero firme, estable y quieta pero con el movimiento suave de la respiración. Visualiza la montaña, siente que eres una montaña. Ahora crea un árbol o un guerrer@

Agradecer a las partes del cuerpo

Lleva la atención a cada parte del cuerpo y trata de darte cuenta de que notas en ella. Pies, piernas, barriga, espalda, brazos, manos, hombros, pecho, cara, cabeza. Después de sentir las sensaciones corporales, agradece a cada parte del cuerpo lo que te ofrecen. Por ejemplo. "lleva la atención a tus pies; ¿qué puedes notar en tus pies? frio/calor, cosquilleo, el peso del cuerpo, el contacto de los pies con el suelo, el roce del calcetín... Gracias a tus pies puedes caminar, saltar, correr y disfrutar de muchos juegos con tus amigos;  dale gracias a tus pies por todo lo que te ofrecen..."




Practicar estas rutinas afectivas tendrá un efecto muy poderoso en el grupo de convivencia. Ayudará a crear vínculos y a mejorar el respeto entre ellos. Son conexiones sutiles de corazón a corazón realizadas a fuego lento.


Si te animas a seguir este programa de RUTINAS AFECTIVAS, cuéntame!! me encantará saber cómo te va y poder ayudarte si lo necesitas ;)


En el próximo post te cuento DINÁMICAS EMOCIONALES para realizar paralelamente con el grupo y seguir tejiendo una bonita red de apoyo entre ellos. Son dinámicas para cuidarse, para reír, para compartir sentimientos y como dice Susan kaiser focalizarnos aún en la adversidad en "Que la vida es buena"


¡¡Deseo de corazón, que TOD@S estéis bien!!

jueves, 11 de junio de 2020

LA CAJA DE RESPIRAR


Cuando les preguntas a los niños cuales son las "Herramientas" aprendidas en las sesiones de MINDFULNESS que más usan en su vida, la mayoría te dice "USAR LA RESPIRACIÓN"

La respiración siempre está con ellos, la pueden usar cuando verdaderamente la necesitan; antes de entrar en el dentista, después de un golpe fuerte, para dormir, para dejar de pensar en alguna preocupación, cuando necesitan calmar un enfado... La respiración siempre les ayuda!! porque al respirar profundamente encontramos alivio rápido y eso nos hace confiar en esta técnica natural. 

Muchas veces te he hablado de la respiración y sus beneficios. Te he contado cómo practicar respiración con niños a través de RINCONES DE JUEGO. Recomendaciones lectoras, tipos de respiración como El guerrero, el sanador y el sabio,  la respiración del escalador, Bailar respiraciones, Las 10 piedras de la respiración o ejercicios de respiración para activar tu energía vital. 

Fuente

https://www.youtube.com/channel/UCGUCM57T_kwKrWPIW4u2RDg
Aprender a respirar de forma amplia y completa es beneficioso para todo nuestro organismo. Tere Puig, directora del programa Happy Yoga Urquinaona y Nacer y Crecer, en su canal "El punto del vista del cuerpo" nos explica que la tensión que se produce en el cuerpo no sólo produce dolores crónicos y limitaciones sino que impide el paso del oxígeno a través de la sangre y por lo tanto atrofia nuestro organismo. Respirar dirigiendo nuestra inhalación a cada una de las partes del cuerpo ayuda a desbloquear y genera bienestar. 


Para que un niño conozca y se familiarice con ejercicios y materiales para usar la respiración, debe poder practicar cuando quiera y tener a su alcance los materiales necesarios para explorarlos con curiosidad.


Tanto en tu aula como en tu casa, además de las prácticas que realices con los niños para explicarles cómo realizar algún ejercicio/juego o cómo usar algún material, debes construir tu propia CAJA DE RESPIRAR con materiales que ellos puedan usar libremente. 

Ten en cuenta:

  • No introduzcas ningún material que no ha sido explicado anteriormente
  • Ten en la caja entre 3-5 materiales y cámbialos, quitándo algunos e introduciendo otros cada semana. 
  • Si ves que algún material se usa mucho o que los niños te piden algo en particular, ponlo siempre a su disposición.
  • Aunque no usen el material tal y como has mostrado, permite que haya una fase de exploración y juego y no inhibas su curiosidad. Si esta actitud se mantiene, puedes intervenir y recordar cómo se usa.
  • Aunque pueden explorar el material, la caja de la respiración NO ES UN JUGUETE. No dejes que usen el material y lo dejen sin recoger o que lo usen junto con otros juguetes. 
  • La caja de la respiración puede estar en un sitio especial, separado de otros elementos de juego, como una esterilla/alfombra, un tipi, una mesa baja para estar sentado frente a ella...
  • Si no son capaces de cumplir con las normas de uso, mantén guardada la caja y ofrécela en ocasiones o dásela cuando la pidan.
10 materiales que puedes conseguir para tu CAJA DE LA RESPIRACIÓN:

  1. Un soplador: Este material es muy útil para hacer conscientes a los niños del soplo. Con este juego aprenden a controlar la cantidad de aire que exhalan y aumentan el tiempo del soplido consiguiendo así naturalmente hacer respiraciones más amplias. Cómo es un material que se lleva a la boca debemos extremar la higiene limpiándolo después de cada uso o consiguiendo un soplador para cada niño.
    Es un material muy atractivo y que siempre quieren usar!! Puedes comprar uno aquí
  2. Una bola expansible: Este material siempre causa sorpresa. Cuando los niños ven por primera vez la bola expansible sólo quieren probar todas las posibilidades que tiene. Abrirla y cerrarla mientras inhalas y exhalas, ayuda a comprender el proceso de la respiración y cómo nuestra barriga se llena de aire y se vacía. Los niños la usan para mantener la concentración mientras respiran. Desde los 4 años saben respirar coordinadamente con ella. Anímales a realizar 5 respiraciones cuando necesiten calmarse o simplemente "sentirse".
    Es un recurso estrella!! Puedes conseguir uno aquí
  3. Molinos de viento: Este material ayuda a conocer y regular la exhalación. Podemos probar a respirar fuerte, suave, despacio, rápido... y así familiarizarnos con los efectos que produce. Además es un material muy económico que te permite que cada niño tenga su propio molino y así hacer practicas donde todos juntos respirais fuerte, muy fuerte.... y después, cerramos los ojos y sentimos esa respiración en el cuerpo... Ahora, inhalamos amplio, despacio y soplamos despacio intentando que el molino gire el mayor tiempo posible con una respiración... Cerramos los ojos y sentimos! Puedes conseguir el material aquí
  4. Muñecos: Usa muñecos de trapo para colocar en sus barrigas y acunarlos con su respiración. Puedes pedirles sus propios muñecos. Eso ayudará a que el vínculo emocional con la actividad sea más fuerte. Les encantará acostarse y ver como su respiración mueve a sus muñecos.
  5. Tarjetas con letras/símbolos: Escribe o construye tarjetas con letras en mayúsculas o símbolos como formas geométricas (triángulo, cuadrado, estrella, rectángulo, infinito...) Usa líneas horizontales, verticales, oblícuas y curvas. Cada línea debe tener un principio y un final. Puedes hacer cada una de un color. Se trata de hacer una respiración (inhalación o exhalación) en cada línea. Ir dibujando con el dedo las letras o símbolos mientras respiras.
    Es una respiración que mejora la concentración y ayuda a la calma.
  6. Piedras: Mete en un saquito diez piedras pequeñas para respirar. Mientras cuentas las piedras con cada respiración mantendrán la concentración y serán capaces de estar atentos durante más tiempo. En este enlace te conté con detalle como usar estas piedras.
    Recúerdalo aquí
  7. Libreta/rotulador: Otra forma de respirar con yantras o símbolos es escribiendo. Puedes ofrecerles una libreta en blanco con rotuladores y pedirles que respiren mientras escriben su nombre (en mayúscula). Cada trazo que escriben, realizan una inhalación o exhalación.
    Al terminar, cerrar los ojos, llevar las manos al corazón y comprobar el efecto de respirar escribiendo el nombre.
  8. Ranas: Este material es magia para conseguir calma y quietud en los niños. Te conté como usarlo con detalle en este post. Recuérdalo aquí.
    Puedes conseguir tu ranas en este enlace.
  9. Pajitas/pelotasping-pong/pompones/cinta: Jugar a soplar es muy divertido. Practica la respiración desde pequeños creando circuitos con cintas pegadas en el suelo o creando barreras con palos de madera.
    Fuente
    Soplando con pajitas, dirigir las pelotas de ping-pong o pompones usando vuestra respiración controlada.
  10. Burbujas: Este ejercico tiene como objetivo que los niños/as aprendan a controlar el soplo y realizar respiraciones amplias y profundas. Este material siempre debe estar a disposición de un niño. Si es pequeño puedes estar cerca, acompañando, ya que es probable que no sepa coordinar ambas manos y cuando sopla, se caiga el líquido del pompero. Aquí puedes aprender a crear líquido para hacer burbujas. Sólo necesitas agua, jabón y glicerina. 
 ¡Crea tu propia CAJA DE LA RESPIRACIÓN! 

miércoles, 13 de mayo de 2020

¿QUÉ SABES SOBRE EL ABURRIMIENTO?

Hace unos días, dando un paseo, me encontré con una niña y le pregunté ¿cómo estaba?. Rápida y efusivamente me dijo que - aburrida, aburridísima!! mientras expresaba con todo su cuerpo que aquello lo sentía muy a menudo. 

Sorprendida con tanta claridad le dije; - entonces, ¡¡sabrás mucho sobre el aburrimiento!! ¡¡Me interesa!! ¿Qué puedes contarme sobre ello? le pregunté muy interesada. 
 
La niña me miró y se dio cuenta que no podía contarme mucho. Creía que experimentaba a menudo el aburrimiento pero en realidad parecía más una idea en su cabeza, un pensamiento repetitivo. 
 

 

A menudo, creemos que nuestros pensamientos son incuestionables pero en realidad, muchas veces lo que pensamos, está relacionado con lo que escuchamos de las personas que queremos, con lo que nos han enseñado desde pequeños, con lo que vemos en las películas o dibujos favoritos o con lo que la mayoría siente o piensa y por extensión, también pensamos que nos pasa a nosotros.

Todo lo que sentimos es diferente en cada momento. Cada experiencia es única e irrepetible. Podemos desarrollar la cualidad de SER CURIOSOS con cada experiencia.
 
Fuente
 
Me siento aburrid@, cansad@, melancólic@, inquiet@, incómod@....
 
¿Y qué sé sobre esto?

¿Dónde lo siento en mi cuerpo? 
¿Es desagradable o agradable? 
Si tuviera un color... 
¿Qué pasa si respiro profundamente? 
¿ Y si intento dibujarlo con líneas y garabatos?
 
Inspirada por