viernes, 29 de septiembre de 2017

LA CREMALLERA

Si has comenzado tus clases de mindfulness con las niñ@s, seguro que ya les has hablado de la postura correcta. Es importante reflexionar con ell@s sobre este aspecto y dedicarle un tiempo en las primeras sesiones para que comprendan que la postura corporal va a ser un aliado perfecto para que su mente se concentre.

Tanto en las postura de pie, como sentados en una silla o en el suelo con las piernas cruzadas, la espalda es la parte del cuerpo que tiene mayor protagonismo. Seguro que conoces muchos rasgos para perfeccionar la postura: la colocación de las manos, el mentón ligeramente flexionado... pero cuando les hablas a las niñ@s sobre esto es mucho mejor que simplifiques y les propongas retos posibles; sino se desanimarán y puede que no hagan caso a ninguna de las instrucciones.

La clave en la postura está en ser capaz de mantener un buen alineamiento entre cadera, espalda y cabeza intentando buscar un equilibrio entre una postura firme y consciente y a la vez relajada y sin tensiones.


Si vas a practicar con las niñ@s sentados en el suelo con las piernas cruzadas, me parece muy recomendable que cuenten con un cojín para poder elevar la cadera. Nuestro cuerpo, de manera orgánica, rota la cadera produciendo una curvatura en la espalda cuando las rodillas están más altas que la línea de la cadera. Puedes probarlo tú! Siéntate en el suelo y cruza las piernas.


Es probable, a no ser que seas muy elástic@, que tus rodillas no toquen el suelo superando, de esta forma, a la cadera que se apoya de forma natural en el suelo con el coxis. Seguro que puedes notar como tu espalda y tu cadera corrigen esta postura realizando esta curvatura natural. Esto se puede solucionar simplemente dando altura a la cadera con un cojín para permitir que esté a la misma altura que las rodillas. Pruébalo! Siéntate sobre un cojín!

Para enseñar a los niños a mantener la espalda recta puedes usar varios recursos. Una opción muy divertida es usar la canción de Yoga-Music "El saludo Inicial" que puedes conseguir aquí. Con los niñ@s más pequeños de entre 4 y 8 años es un recurso fantástico.



Otra opción es el audio-meditación "La ranita" que puedes encontrar en el libro "Tranquilos y atentos como una rana" de Eline Snel. Para niñ@s muy pequeños el audio puede ser un poco largo. Úsalo con niñ@s entre 5-8 años. También  puedes adaptarlo, aprendértelo y contárselo tú, ¡esta es siempre la mejor opción!



Práctica: La Cremallera
Otro recurso que me gusta mucho es "La cremallera" una práctica inspirada en el libro "Juegos mindfulness" de Susan Kaiser. Es una técnica maravillosa para practicar con niñ@s de 5 a 8 años. 

Objetivo: Ayudar a los niñ@s a mantener una espalda erguida para la práctica de mindfulness

Paso a paso

  1. Vamos a imaginarnos que en nuestro cuerpo tenemos una cremallera que sube y baja desde el ombligo hasta la barbilla y nos ayuda a mantenernos quietos y estirados. ¡Puedes subirla y bajarla siempre que quieras!
  2. Sin tocar nuestro cuerpo, vamos a colocar las manos delante del ombligo. ¡Prepárate! en cuanto subamos la cremallera nuestra espalda quedará recta y estirada.
  3. Ahora, mientras inspiramos,  subimos la cremallera elevando las manos a lo largo del cuerpo desde el ombligo hasta superar la cabeza y terminar con los brazos estirados y las manos en el aire.
  4.  Para terminar, espiramos mientras movemos las manos en el aire haciendo una ovación silenciosa y las bajamos suavemente colocándolas encima de las piernas o de la mesa.
  5. Vamos a realizar unas respiraciones silenciosas con el cuerpo estirado.


¡Cuida tu espalda, cuida tu cuerpo!

viernes, 22 de septiembre de 2017

¿DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD?




La búsqueda de la felicidad es un objetivo natural en todo ser humano. Desde que comenzamos a experimentar emociones conscientemente, identificamos la felicidad con un estado de bienestar, asociando aquello que nos está sucendiendo con el motivo de "esa felicidad" (alegría)

Poco a poco, la asociación es inmediata y aprendemos a buscar la felicidad fuera de nosotros en todas aquellas cosas y personas que nos proporcionan placer y evocan una agradable sensación. Desde tan temprana edad comenzamos el doloroso camino de buscar la felicidad en algo que no tenemos, en una situación que no se está dando o en un estado diferente al que estamos viviendo. Es el apego a todo aquello que da placer y por contraparte, la adversión a todo aquello que impide alcanzar lo que queremos.

Este camino de búsqueda incansable nos lleva a pensar que la felicidad es algo futuro, que está por llegar. En ocasiones, incluso podemos creer que nunca llegará!! De esta forma, la felicidad es momentánea, se vive en  episodios que cada vez tienen menos duración y se desvanecen rápidamente para volver al estado de búsqueda... ¿Qué necesito para ser feliz?

En los últimos años, algunas corrientes como la psicología positiva están demostrando que existen rutas para ser feliz pero curiosamente estas, lejos de mostrarnos factores externos que nos aporten felicidad,  recogen las claves que una persona debe desarrollar en su interior para "ser feliz"  (Seligman, 2002): 
  • La "vida placentera" a través de la experimentación de emociones positivas
  • La "vida comprometida" utilizando las fortalezas personales para obtener gratificaciones
  • La "vida significativa" empleando las fortalezas y virtudes al servicio de algo que trascienda a nuestra persona y nos permita encontrar sentido a nuestra vida.

¡¡Parece que hoy en día, la felicidad está en nuestras manos!! y todos, absolutamente todos, podemos cultivar este estado de forma duradera.


¿Cómo ayudar a los niños a buscar la felicidad?

Cuando hablas con l@s niñ@s sobre la felicidad te das cuenta de los avances que hemos logrado en los últimos años incluyendo la educación emocional en las aulas. Todos (o casi todos) reconocen perfectamente la felicidad en los amig@s, la familia o la satisfacción de lograr sus sueños. Saben que las cosas materiales no son fuente de felicidad y que el dinero no asegura una vida plena y satisfactoria. 

Pero cuando les preguntas ¿Dónde pueden encontrar la felicidad? les parece difícil imaginar que la respuesta esté en el interior de uno mismo. Es normal!! ya hemos dicho que desde pequeñ@s la respuesta satisfactoria siempre ha venido como conscuencia de algo externo... 

¡¡Es un aprendizaje que debemos des-aprender!!

El comienzo es revelarles está sabiduria como un secreto importante. Puedes contarles cómo descubriste tú esta verdad, incluso puedes enseñarles alguna metáfora cómo la semilla del interior de la manzana. A mi me gusta usar esta piedra preciosa traída de algunos de mis viajes por Marruecos. Con ella podemos darnos cuenta no sólo de la belleza que puedes encontrar en tu interior sino también de lo oculta que puede estar para los otros. ¡Fíjate que insignificante es la piedra cerrada! ¡Seguro que no te fijarías en ella si caminases a su lado! ¡Incluso podrías darle una patada sin darte cuenta! ¡Esta piedra que no depsierta tu interés, esconde en su interior una belleza inimaginable!

 

El cuento ¿Dónde está la felicidad? de Victoria Martín-Moreno también es un recurso excelente para despertar la curiosidad de mirar hacia dentro. En esta original historia podemos encontrarnos 5 cerditos que han decidido desarrollar sus vida buscando la felicidad en diferentes lugares. Uno en las posesiones materiales y el dinero, otra en la belleza externa, otro en el éxito y una cuarta hermana en el amor y la necesidad del otro. Todos vivían muy felices con sus vidas basadas en su concepto de la felicidad hasta que un día llegó el lobo y no pudieron evitar que con sus soplidos, todo lo que era importante para ellos, se desvaneciera. En este caos, la hermana más pequeña de todos, que había salido intacta del ataque del lobo, pudo explicarles cómo buscar la felicidad en el interior de nosotros mismos. Si desarrollas esa felicidad, ¡¡ningún lobo podrá quitártela!!

¿Y tú, dónde buscas la felicidad?

viernes, 8 de septiembre de 2017

PROYECTO NUEVO: MI MAESTRA INTERIOR

En un abrir y cerrar de ojos estamos de vuelta en septiembre abriendo las puertas a un nuevo curso escolar. Como por arte de magia, el verano se desvanece para volver a los días más cortos, a la ropa que abriga y a los rojos y naranjas en el paisaje. 

El cole, como las estaciones, es un período cíclico que se encadena con esta pequeña pausa. El verano es perfecto para recuperar energía e idear nuevos proyectos pero sobretodo, para echar de menos el ruido de las aulas, el contacto con los niños, las preguntas infinitas y la curiosidad insaciable.

¡Me encanta el verano pero me gusta mucho más, el día a día!



Este curso seguiremos entrenando la mente pero esta vez con un nuevo proyecto que tratará de mostrarnos el verdadero motivo que nos lleva a realizar las prácticas cada día. Entrenamos nuestras emociones, nuestra mente atenta y despertamos nuestra consciencia para vivir más conectados, para aprovechar todas las oportunidades que se nos ofrecen y para adquirir recursos que nos ayuden en los malos momentos (inevitables en nuestra historia).

Y lo más sorprendente de todo, es que no hay que buscarlo fuera!! Toda esta sabiduría no está en ningún libro, no necesitas aprenderla; porque todas las respuestas estás en tí,  en tu maestra interior!
 

Y no, esta maestra no tiene género, no es chica o chico!  simplemente que después de 6 años dirigiéndome en masculino de forma generalizada, este curso; he pensado en usar el femenino para hablar de todos. Así que si eres profe, papá o niño, por favor, siéntete incluído! al fin y al cabo nosotras llevamos haciéndolo cientos de años.

Con el proyecto "Mi maestra interior" trataremos de despertar nuestra sabiduría natural, aprenderemos a escucharnos y a respetarnos. Descubriremos nuestras fortalezas y nuestras debilidades e intentaremos dejarnos llevar como las olas en el mar. La vida está llena de subidas y bajadas, de experiencias agradables y otras que nos hacen daño. ¡Quizás la clave sea ser capaz de surfear las olas y comprender que todas las experiencias nos enseñan algo!


El lunes abrimos las puertas!
¡Estoy deseando volver a veros!