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viernes, 17 de noviembre de 2017

CÓMO PREPARAR UN RINCÓN DE LA CALMA


Después de años compartiendo tiempo con las niñ@s he aprendido que además de necesitar espacio para moverse libremente y tiempos no estructurados para dejar libre la imaginación; también necesitan calma y espacios de silencio.

Las niñ@s son pura energía y movimiento pero también son capaces de quedarse absortos durante tiempo observando el volar de una mariposa, el movimiento de un caracol o la luz de colores que forma un arcoiris. Steiner, creador de las escuelas Waldorf, ya observó los momentos de introspección infantil y señaló que todos, de forma natural, disfrutamos de respiraciones pausadas y de la conexión con nuestro mundo interior.

http://aescoladossentimentos.blogspot.com.es/2016/02/el-rincon-de-las-emociones-la-cueva.html
Los espacios de calma en las aulas de educación infantil son vitales. La naturaleza del niñ@ de estas edades le hace experimentar a menudo momentos de frustración, de irritación, de querer estar sól@ para recuperarse. En estas edades aprenden poco a poco a conocer sus emociones y vivir con ellas. Los espacios íntimos y protegidos son perfectos para ayudarles en este proceso. Además en las aulas de infantil, por su espaciosidad y el ritmo flexible de los tiempos, permite de una forma natural integrar estos espacios en la vida del niñ@. Aquí te conté cómo preparar y cómo usar un espacio de calma para niños de infantil: La cueva.

En primaria el reto es mayor, las aulas son más reducidas. A veces es difícil poder reservar un espacio para esto pero si quieres, puedes!! Utiliza tu imaginación, no es necesario que sea muy grande simplemente que exista y que los niñ@s tengan esta alternativa cuando la necesitan. Cuando introduje este espacio en Primaria no sabía cómo lo recibirían las niñ@s. Tenía dudas sobre su uso en estas edades. Me equivoqué pensando que siendo mayores (8-9 años) les daría vergüenza o no lo necesitarían... Después de un tiempo me he dado cuenta del error. ¡¡Todos, adultos y niñ@s, necesitamos espacios de silencio!!

Presentación del rincón

Una vez delimitado el espacio y seleccionado los materiales que incluiría en él, se lo presenté a las niñ@s en una inauguración especial con escrito oficial incluído. Si queremos que los niñ@s se compromentan con un espacio deben conocer cómo usarlo, cuáles son los acuerdos y consecuencias a los que llegamos y cual es su función. Descubrimos los materiales que podíamos encontrarnos y aprendimos para qué podían servirnos:

  • Una manta para taparnos y que nadie nos mire
  • La bola de la respiración para concentranos en la inspiración y la espiración
  • El solplador para respirar con diferentes intensidades
  • Las piedras de la respiración para clamar enfados contando respiraciones
  • Botella de la calma para observar y clamar los pensamientos
  • Relojes de arena y de agua para observar y medir el tiempo de nuestra atención
  • Muñecos y marionetas para abrazarlos y expresar a través de ellos nuestras emociones
  • Instrumentos (palo de lluvia, crótalos, armonizador) para escuchar y relajarnos
  • Linternas para sentirnos seguros en lugares oscuros
  • Tarjetas de emociones para expresar sentimientos
  • Tarjetas para regular conversaciones (orejas y boca)

Leímos y completamos un escrito oficial en el que acordamos:
  • El nombre de este espacio compartido: "El refugio"
  • Los momentos en los que podíamos usarlo
  • Las normas de convivencia del espacio:
    1. Permanecemos sólo el tiempo que necesitemos estar en calma. 
    2. Respetamos el ambiente de tranquilidad y silencio.
    3. Máximo 3 personas
    4. Recogemos y cuidamos los materiales 
    5. Dejamos nuestras sugerencias en el buzón 

Para inaugurar este espacio hicimos una comida consciente. Encendimos velas, juntamos las mesas y comimos en silencio. Un momento especial para un espacio especial!!

Todos estamos sorprendidos de lo necesario que se ha vuelto este espacio en nuestra aula. Todos o casi todos las niñ@s han acudido a él en algún momento y otras compañer@s del cole se han animado a incluír este espacio en sus aulas al comprobar los beneficios que nos ofrece cuando visitan nuestro espacio.

La reflexión conjunta es importante para cuidar y valorar este nuevo rincón creado en el aula. Es muy recomendable que una vez al mes, reúnas a tus alumn@s en una asamblea y juntos habléis sobre los usos que le estamos dando a este espacio, la necesidad de cuidarlo, los materiales más usados o los motivos que les llevan a necesitarlo.

Ell@s apuntan que necesitan su refugio para: 
  • Calmarse cuando están nerviosos o enfadados
  • Resolver conflictos con compañeros
  • Estar sol@s sin que nadie les mire cuando se sientes tristes
  • Tranquilizarse cuando se sienten frustrados 
  • Escuchar su interior cuando no saben que les pasa
  • Aislarse cuando les hacen daño
  • Evitar hacer daño a otr@s cuando sienten un gran enfado

Este espacio se  ha convertido en un salvavidas para muchos niñ@s. Algunos son capaces de controlar sus impulsos gracias a su refugio, otros han aprendido a escuchar a sus amig@s o expresar su enfado al contar con este lugar de encuentro. Todos están de acuerdo en que el rincón de la calma es incluso mejor que "la asamblea" pero creen que la clave que lo hace verdaderamente especial son los materiales que tienen en él.


Todos los materiales que están en el refugio se usan. Todos somos diferentes y necesitamos materiales diferentes para expresarnos en estos momentos. Me ha sorprendido especialmente la demanda de muñecos y marionetas para expresar sus enfados y las mantas y sábanas para taparse la cabeza cuando quieren desaparecer. Otros materiales que hemos incluído después de nuestar reflexión conjunta: 
  • Mandalas para pintar
  • Periódicos para romper o dibujar el enfado
  • Cuenco y una bola metálica para hacer rodar en su interior
  • Pelotas antiestrés
  • Mp3 con cascos y música relajante
  • Globos para hinchar
Crear un espacio de calma en el aula de primaria ha sido todo un descubrimiento!! no sólo les ha ayudado a regular sus impulsos y valorar la calma y el silencio sino que les ha impulsado a crear sus propios rincones de calma en sus casas!! De esta forma compartimos estas herramientas con las familias y todos juntos aprendemos a conocernos mejor.

 ¿Y tú, tienes rincones de calma en tu casa o en tu escuela? 

viernes, 10 de noviembre de 2017

DISFRUTAR DEL SILENCIO


La evolución de nuestra sociedad ha convertido el silencio en un “bien muy preciado”, en un tesoro que encontrar y en muchos casos, en la medicina natural para nuestro estrés. La tecnología es muy ruidosa y aunque no lo creamos, somos seres sensibles a los ruidos y sufrimos las consecuencias de una exposición continua a un ambiente lleno de sonidos ensordecedores.

Y esta realidad, ¿Cómo nos afecta?

Un estudio llevado a cabo por científicos alemanes ha demostrado que el silencio es necesario para llevar a cabo determinados procesos mentales como la regeneración neuronal. Sabemos que el descanso y el silencio permiten a nuestro cerebro asimilar la información de todas las experiencias que vivimos. ¡Necesitamos calma para poder organizar e integrar lo nuevo!

Practicar silencio durante pequeños momentos al día es determinante para nuestra salud mental y emocional y para gozar de una buena calidad de vida.

“….El ruido no solo ensordece, sino que también acalla las preguntas que surgen del asombro ante la observación de la realidad. Para aprender, no sólo hace falta revivir informaciones, sino que es necesario consolidarlas, interiorizarlas. Y para ello, es preciso tener espacios de silencio….” 

Catherine L´Ecuyer

Las prácticas de mindfulness y atención plena nos ayudan a aprender a disfrutar del silencio como un maestro capaz de enseñar grandes aprendizajes. El silencio tiene la capacidad de sacar a la luz emociones y pensamientos que normalmente acallamos con la agitación y el ruido del día a día. Si enseñamos a los niñ@s la sabiduría que esconde el silencio, les facilitaremos un camino para vivir despiertos y conscientes a aquello que esté en su interior.



Juego 1: El juego del silencio

Este juego, que tiene su origen en la filosofía de María Montessori, tiene como objetivo desarrollar en los niñ@s la concentración, la capacidad de relajarse y ofrecerles una herramienta para conectar consigo mismos y con todos los pequeños detalles que nos rodean cada día. Con esta simple actividad, poco a poco los niñ@s adquieren la rutina de mantenerse en quietud, respetando el silencio y valorando el clima de calma y tranquilidad.

Para llevar a cabo este juego sólo necesitas entre 1-5 minutos y se puede practicar con niñ@s a partir de los 2 años de edad. Para ello, si somos un grupo, nos sentamos todos juntos formando un círculo y les preguntamos si son capaces de estar en silencio como las montañas o las flores. Para comenzar, les pedimos que cierren los ojos, el juego consiste en mantenerse en silencio durante unos segundos/minutos.

Para desarrollar este juego es necesario tener a mano un medidor de tiempo (reloj de arena o de agua es muy apropiado) para que los niños puedan observar el paso del tiempo y así ser capaces de mantenerse en silencio el tiempo acordado. También se puede encender una vela para indicar el comienzo y pedirle a un niño que la apague cuando finalice el tiempo. Una alternativa que también les gusta es marcar el comienzo y el final de la actividad con el sonido de un instrumento (cuenco tibetano, triángulo, campana, crótalos…) 




Juego 2: Te veo

¡Este juego es realmente emocionante! Lo puedes poner en práctica para que los niñ@s aprendan poco a poco a observar en silencio y desarrollen la concentración al mantener la mirada fija en un punto. Pero además de estos grandes beneficios, también conseguirán mejorar la empatía y los vínculos afectivos creando un clima lleno de magia e intimidad. Este juego se puede realizar en sesiones de 1 minuto e ir aumentar la duración si se considera oportuno. Se puede practicar desde los 3 años y para ello sólo tenemos que sentarnos por parejas uno frente al otro. Durante un tiempo tenemos que mirarnos a los ojos sin perder el contacto. ¡¡Ese será nuestro foco de atención!!





Juego 3: El refugio

Crear ambientes de calma es clave para aprender a valorar el silencio. El refugio es un lugar especial que se puede crear en la escuela o en casa. Un lugar en el que el niñ@ pueda “estar” y sentirse. Lo podéis crear con telas, almohadas, cojines, cajas, una tienda de campaña… pero recuerda que lo importante no será “lo bonito que quede” sino que en su creación, el niñ@ haya formado parte. En este espacio se puede encontrar los siguientes materiales: Cojines, mantas, muñecos para abrazar, títeres para crear conversaciones y compartir pensamientos, mandalas con pinturas, cuentos especiales relacionados con las emociones, la Botella de la calma, una planta, instrumentos, linternas… Lo importante es que aprendan a respetar ese espacio de calma y sólo lo visiten cuando realmente lo necesiten:

  • Cuando se sienten enfadados y necesitan tranquilizarse
  • Cuando quieren relajarse y observar cómo se sienten por dentro
  • Cuando les apetece descansar
  • Cuando sienten necesidad de estar solos
  • Cuando quieren dar o recibir amor: Abrazos, masajes, lectura de cuentos...
  • Cuando les apetece meditar y respirar conscientemente
  • Cuando necesitan solucionar un conflicto con un amigo


Juego 4: La lluvia de la calma

Para crear la lluvia de la calma necesitas un frasco con agua y algunas gotitas de aceites esenciales. Usa la lluvia de la calma cuando te apetezca disfrutar de un momento de tranquilidad y armonía. Podrás comprobar cómo el agradable olor de las esencias favorecerá esa concentración y el niñ@ podrá disfrutar durante unos segundos del silencio. La lluvia de la calma no debe usarse como pócima para calmar un enfado o un nerviosismo (a no ser que el niño lo pida) Preferiblemente elige esos momentos en los que el descanso es lo más apetecible para todos. 



Usar juegos que permiten disfrutar del silencio es aportar a los niñ@s herramientas útiles para aprender a mejorar sus estados de introspección y de conocimiento interior. El niñ@, de forma natural, experimenta la realidad en momentos de inspiración y espiración.

¡Obsérvale y acompáñale en silencio!

viernes, 7 de abril de 2017

MINDFULNESS EN MOVIMIENTO


Una de las prácticas formales de la atención plena es la caminata meditativa. , consiste en caminar!! Así de sencillo!! Quizás habías pensado que sólo podías prácticar mindfulness quieto y en posición de loto (Sentado en el suelo con las piernas cruzadas) pero en realidad, la atención plena también se puede desarrollar en movimiento.

Algunas personas necesitan moverse para concentrarse. Para ellos es esta práctica. Es necesario enseñarles a los niños propuestas variadas para que cada uno elija cual es su meditación favorita. Podrás comprobar que algunos se sienten más cómodos sentados en una silla llevándo su atención a los sonidos o a la respiración. Otros prefieren tumbarse y realizar un escáner corporal haciendo un recorrido por las partes de su cuerpo. Hay un grupo de niños que conectarán con la meditación de pie y algo les llevará a moverse y mantener su atención durante más tiempo.

La práctica de la caminata meditativa consiste en mantener la atención en un foco mientras caminas. 
  • Puedes llevar la atención a la sensación del cuerpo mientras se mueve: el peso del cuerpo en una pierna y luego la otra, la planta de los pies en contacto con el suelo, los brazos moviéndose siguiendo el ritmo del cuerpo... 
  • Pero también puedes llevar la atención a acciones mentales como contar los pasos uno tras otro o contar los pasos hasta diez y volver a empezar. 

En cualquiera de los dos casos, cuando te das cuenta que tu mente está divagando y se ha ido a los pensamientos, vuelves una y otra vez al cuerpo o al conteo.


Tradicionalmente esta práctica se realiza con pasos muy lentos para poder llevar la atención a sensaciones muy sutiles pero con los niños puedes practicarlo con un ritmo normal. No hace falta que caminen como astronautas en el espacio!! Estarán más concentrados si no tienen que caminar de una manera especial. Colócate tú al principio para ser la guía y mantén un ritmo lento pero natural.


Cuando realizo esta práctica con los niños, les pido 3 compromisos:
  1. Caminar en silencio
  2. No caminar muy juntos respetando un espacio personal
  3. No mirarse a los ojos (truco para evitar la necesidad de comunicarse y favorecer el silencio y la concentración)

Nuestra práctica suele durar unos 10 minutos aproximadamente. Nos preparamos durante unos segundos en la silla de clase, salimos en silencio y hacemos un recorrido por la escuela contando los pasos. Yo camino con un cuenco tibetano (podrías usar una campana u otro instrumento con vibración) y en algunos momentos de la caminata lo hago sonar. Entonces todos paramos, cerramos los ojos y escuchamos el sonido hasta que desaparece. Luego volvemos a comenzar de nuevo la caminata y el conteo de pasos.


Compartir experiencias es agradable y muy enriquecedor; pero compartir silencio es algo mucho más profundo!!

Pruébalo!