lunes, 22 de septiembre de 2014

APRENDER A SONARSE LA NARIZ

Existen multitud de ejercicios que ayudan al niño (de forma indirecta) a controlar su respiración. El acto de sonar la nariz no deja de ser un acto controlado por nosotros, por tanto, al principio el niño debe de ser consciente del acto de respirar (inspiración-respiración) Al inicio del entrenamiento se debe partir de esta premisa y elaborar ejercicios adecuados. La imaginación y el sentido común toma un papel muy importante en este aspecto. Algunas ideas:

- Para aumentar la inspiración: Olemos un frasco de colonia e imagina que huele bien o mal para poner las muecas pertinentes. Arrugar las cejas e ir olfateando como hacen los perros. Inspirar por una fosa nasal, luego por la otra y por último por las dos a la vez.

- Para aumentar la espiración:
Imaginar que hinchamos globos, soplar la llama de una vela sin apagarla.

- Expulsar el aire cambiando de ritmo

- Soplar con una pajita una pelota de ping-pong y meterlas en una portería

- Soplar y hacer burbujas con agua y con jabón

- Soplar y hacer pompas.

- Soplar trozos de papel y observar como se mueven

- Inflar globos o bolsas de plástico

- Poner un espejo bajo la nariz y expulsar aire: el espejo quedará manchado de vaho tras la buena ejecución del ejercicio.


Una vez que se controlan estos ejercicios (sobre todo el último) se le pide al niño que lo haga con fuerza para que se empañe mas el espejo y por último sobre el pañuelo. Que decir tiene que habrá niños que no lo consigan de esta manera pero suele funcionar.

Sonarse la nariz es útil para que el niño aprende a controlar una función más de su propio cuerpo y además previene de muchos catarros, otitis y amigdalitis.


Gracias al blog Cosquillitas en la panza

2 comentarios:

  1. Gracias por la información. Un saludo.

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  2. Nos pondremos a ello, a ver como resulta. Un saludo de la mamá de Irene.

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