viernes, 16 de octubre de 2020

RUTINAS AFECTIVAS para TIEMPOS DE CRISIS

En estos tiempos, parece más imprescindible que nunca, aprender a cuidarnos, a escucharnos, a reconocer nuestros estados internos. Todos los cambios que se están integrando en nuestras vidas para acomodarnos a la crisis, están cambiando estructuras, modificando patrones de relación social, cuestionando que está bien o mal cuando se trata de compartir afecto.

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En este contexto es clave no dejarnos llevar por inercias ni pensamientos globales. Debemos pararnos y reconectar con lo que está bien, con lo que nos aporta optimismo, energía y valor.  

 

Es necesario hablarles a los niños de lo poderoso que es su cuerpo, de la increíble capacidad curativa que posee. 

  

Contarles que es perfecto tal y como es, que no necesita mascarillas, ni distancias para estar fuerte. El cuerpo posee sabiduria y se siente mejor vibrando con el amor que con el miedo.

 

 

La vuelta al cole a este curso ha sido desconcertante. Siento que ni maestros ni familias ni niñ@s imaginábamos esta escuela, y apesar de ello, en poco tiempo, parece que nos hemos adaptado cómo el agua se adapta a cada recipiente. Sin esfuerzo ni quejas. Quizás sería conveniente no olvidar que esto no es una "nueva normalidad". No tocarse, no abrazarse, no compartir.... no es normal!! Simplemente nos adaptamos, pero algún día; debería empezar el camino de retorno hacia una vida más natural y afectiva.

Este curso más que nunca es necesario reflexionar sobre un PLAN DE ACCIÓN que contrarreste los efectos provocados por esta adaptación. Uno de los más importantes es cómo convivir en espacios tan limitantes y estáticos, dónde los niñ@s no pueden moverse porque sino no cumplen medidas de seguridad, ni pueden estar juntos porque las mesas se han distanciado. 


¿Cómo creamos un espacio acogedor dónde cada niño se sienta en casa, dónde pueda expresar su inseguridad, sus miedos?


El grupo de Espacio de Vuelta te ofrece multitud de recursos para reflexionar sobre esta vuelta la cole. Puede ser una guía muy inspiradora. Algunas de las propuestas que yo he puesto en práctica salen de estos documentos. Puedes ampliar la información aquí.
 

Un plan de acción: RUTINAS AFECTIVAS

Este plan de acción surge de la necesidad de crear un espacio compartido en el aula que ofrezca al niñ@ la posibilidad de moverse, de sentir y activar su cuerpo, de expresar cómo se siente. La clave de estas sencillas dinámicas es que se practiquen como rutinas, con regularidad. Verás que hay una transformación en ellas a lo largo de los días. No tiene porque ser cada día, en mi caso las realizo lunes, miércoles y viernes a primera hora y tienen una duración de 15-20 min.


 

Más que dinámicas son herramientas para integrar y aprender a cuidar el cuerpo.  Tratamos de conseguir que el niño las conozca, la aprehenda y luego pueda hacer uso de ellas cuando las necesite. 

 


Escoge una dinámica de cada grupo y realiza, tres, cuatro dinámicas cada día. Vete variándolas y realizando pequeñas modificaciones siempre que notes que falta atención e interés. Es importante conseguir que el niñ@ se implique y esté consciente de las sensaciones corporales que están surgiendo. 

Introduce PEQUEÑAS PAUSAS DE CONSCIENCIA.

Esto es clave. No hay aprendizaje sino hay un "darse cuenta" así que después de cada dinámica, invítales a colocar una mano en el pecho y otra en el estómago, dejar que sus ojos se cierren y pregúntales ¿Puedes darte cuenta de algún cambio en ti? ¿Notas en tu cuerpo algo distinto? Calor, frío, dolor, vibración... ¿Sientes algo distinto a lo que sentías al empezar la dinámica? ... Deja un espacio para que surjan respuestas voluntariamente, intenta que sean breves, solo palabras o pequeñas frases. Guíales para que no cuenten sucesos o ideas mentales... Sino hay respuestas está bien, sigue con otras dinámicas.

 Todas estas dinámicas se realizan de pie bien anclados a la tierra con las piernas separadas al ancho de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas. El cuerpo está bien erguido como si sintiera que un hilo lo suspende.

 

Dinámicas de movimiento para soltar tensiones

Estas propuestas tienen la finalidad de desbloquear y soltar. Es importante que empieces por aquí para realizar la secuencia. Verás que uno de los efectos  naturales que ha producido esta crisis son niños con cuerpos cansados, doblados, sin eje. Cuerpos sin movimiento, sin escucha, sin libertad. Inicialmente es natural que haya cierta resistencia a estas dinámicas. Resiste y ponlas en práctica para tí, docente! verás que pronto ellos empezaran a liberarse del agarrotamiento. 

  •  Música con movimientos libres de todo el cuerpo: la idea es muy simple. Se trata de escuchar el cuerpo de pies a cabeza produciendo aquellos movimientos que sientes que el cuerpo necesita. Mientras escuchas la música, vas moviendo poco a poco el cuerpo para darle movilidad y soltura. No se trata tanto de bailar sino más bien de soltar. Para ello, puedes pedirle a cada niñ@ que elija una canción alegre que le guste y crear con todas una playlist que será vuestra banda sonora. También puedes elegir tú la música y optar por sonidos de percusión y ritmos tribales que ayuden a crear movimientos explosivos. Escucha todo el cuerpo: mueve pies, piernas, cadera, espalda, brazos, manos, cuellos, hombros, cabeza, boca, ojos, cara...
  • Activación corporal: La activación corporal parte de la misma finalidad que la dinámica anterior. También acompañaremos la dinámica con música que ayude a seguir la secuencia. Se trata de ir golpeando suavemente cada parte del cuerpo para "despertarla". Puedes ir dado suaves golpecitos con los dedos de las manos por la cara, cabeza, cuello, llegar al pecho y con los puños cerrados dejar salir el aire que sobre golpeando como si fueras un simio, bajar al estómago con la mano abierta haciendo suaves caricias en círculo. Seguir con la palma abierta, haciendo una pequeña cuenca con la mano, golpeando suavemente los brazos (por ambos lados) manos, piernas (por ambos lados) y pies.
  • La ola: Formando un círculo una persona realiza un movimiento y el resto lo seguimos generando una ola de movimiento. Cada uno puede elegir su propio movimiento. Puede ser un movimiento grande, que implique todo el cuerpo, o pequeño; usando sólo alguna parte del cuerpo; brazos, manos, pierna...

 


Dinámicas para respirar y movilizar energías

  • Respiración leñador (para soltar y liberar tensiones): Ancla los pies bien a la tierra. Flexiona ligeramente las piernas. Inhala mientras subes brazos y agarras formando un puño con tus manos; exhalas y dejas caer las manos hacia el suelo como si fueras a cortar un trozo de madera con un hacha. Deja salir todo el aire de tu cuerpo y si es necesario, exhala pronunciando "aaajaa". Mantén tu cuerpo caído unos segundo dejándolo libre. Luego sube todo el cuerpo poco a poco dejando tu espalda arqueada. 
  • Respiración árbol (para respirar profundamente y canalizar la energía vital): Separa las piernas un poco más que las caderas, alinea bien tu cuerpo. Inhala en uno y sube los brazos ligeramente al lado del cuerpo, sigue inhalando en dos y sube los brazos formando una cruz paralelos a tus hombros, exhala en tres y sigue subiendo por encima de tu cabeza. Luego deja salir el aire despacio intentando coordinar la respiración y el movimiento de forma que la exhalación termine cuando los brazos quedan al lado del cuerpo. 
  • Respiración abeja (para mejorar la concentración y favorecer la calma): Reposa tus dedos sobre el cráneo y tapa tus oídos con el dedo pulgar. Deja que tus ojos se cierren y pronuncia el sonido "Mmmmm" mientras pones tu atención en la vibración del sonido dentro de tu cuerpo.  
  • Respiración escalador (para activar la atención y la concentración): Usa tu mano como si fuera una montaña. Con el dedo índice de la otra mano (puede simbolizar el escalador/a y ponerle juntos un nombre) subimos las montañas deslizando el dedo por el borde la mano. Subimos por el borde del dedo pulgar, inhalamos, bajamos por el borde del dedo pulgar, exhalamos..y seguimos... Podemos hacer la versión, "escalar de noche" con los ojos cerrados. 
  • Respiración sopa ( para calmar): Imaginamos que olemos una sopa  que acabamos de realizar y soplamos para enfriar y poder tomar. Realizar exhalaciones más largas que las inhalaciones. Por ejemplo; respiramos en tres y exhalamos en cinco.  
  • Respiración con símbolos (para activar la atención y la concentración): Usamos símbolos como formas geométricas, cuadrados, triángulos o números para seguir las líneas mientras respiramos. Podemos hacer cenefas para mantener ciclos de respiración. Por ejemplo; crear una cenefa de montañas con triángulos y subimos, inhalamos y bajamos, exhalamos.


Dinámicas para conectar conmigo mismo y con los otros

Saludo con la mirada
Mira a tu compañer@ a los ojos y trata de saludarle con tu mirada. Puedes hacer movimientos con la cabeza o cara (cejas, ojos) tratando de expresar algo o también puedes dejar que tus ojos se cierren y reposar un rato si sientes incomodidad o vergüenza. Intenta no mirar a otro lugar y abrirte a cualquier emoción/sensación que surja. Deja un espacio en silencio para que puedan darse cuenta y a quien le apetezca pueda compartir qué ha sentido o cómo se siente. 

Inventamos saludos
Inventa con tu compañer@ un saludo usando cualquier parte del cuerpo. La única norma es que las manos no se pueden tocar. Crea una secuencia divertida de movimientos y enséñaselos al resto de compañeros/as. Luego elegir un saludo y usarlo tod@s de mañana durante una semana.

Enviarme deseos a mi mismo/ a otra persona
Cierra los ojos y lleva una mano al pecho y otra a tu estómago. Respira profundamente. Envíate un deseo a ti mismo en el silencio de tu mente. Por ejemplo, que hoy pase un buen día, que esté bien y sienta alegría, que me sienta fuerte y sano. Después de unos 30 seg de silencio enviando deseos, date cuenta de cómo te sientes después de enviarte deseos a ti mismo. Lo mismo puedes hacerlo enviando deseos a tu compañer@.

Consciencia corporal - Posturas que fortalecen
Crea posturas con el cuerpo y trata de estar con el cuerpo atento en ellas. Recuerda que un cuerpo atento es un cuerpo silencioso (quieto) y relajado (sin tensión). Se trata de vivenciar posturas con el cuerpo y proyectar una intención sobre ellas. Por ejemplo. Crea una montaña sólida,fuerte y resistente con el cuerpo sostenido sobre sus pies. Usa el balanceo, arquea espalda, eleva pecho...busca la postura que reposa relajada pero firme, estable y quieta pero con el movimiento suave de la respiración. Visualiza la montaña, siente que eres una montaña. Ahora crea un árbol o un guerrer@

Agradecer a las partes del cuerpo

Lleva la atención a cada parte del cuerpo y trata de darte cuenta de que notas en ella. Pies, piernas, barriga, espalda, brazos, manos, hombros, pecho, cara, cabeza. Después de sentir las sensaciones corporales, agradece a cada parte del cuerpo lo que te ofrecen. Por ejemplo. "lleva la atención a tus pies; ¿qué puedes notar en tus pies? frio/calor, cosquilleo, el peso del cuerpo, el contacto de los pies con el suelo, el roce del calcetín... Gracias a tus pies puedes caminar, saltar, correr y disfrutar de muchos juegos con tus amigos;  dale gracias a tus pies por todo lo que te ofrecen..."




Practicar estas rutinas afectivas tendrá un efecto muy poderoso en el grupo de convivencia. Ayudará a crear vínculos y a mejorar el respeto entre ellos. Son conexiones sutiles de corazón a corazón realizadas a fuego lento.


Si te animas a seguir este programa de RUTINAS AFECTIVAS, cuéntame!! me encantará saber cómo te va y poder ayudarte si lo necesitas ;)


En el próximo post te cuento DINÁMICAS EMOCIONALES para realizar paralelamente con el grupo y seguir tejiendo una bonita red de apoyo entre ellos. Son dinámicas para cuidarse, para reír, para compartir sentimientos y como dice Susan kaiser focalizarnos aún en la adversidad en "Que la vida es buena"


¡¡Deseo de corazón, que TOD@S estéis bien!!