viernes, 16 de junio de 2017

10 TRUCOS PARA INTEGRAR MINDFULNESS EN LAS AULAS



Si estás dudando en comenzar a practicar mindfulness con niños o quizás ya lo has intentado, pero no estás satisfecho con los resultados; estos 10 trucos te ayudarán a ponerte en marcha! 

Javier Garcia Campayo considera mindfulness una revolución silenciosa que permite al ser humano ser consciente de que la verdadera felicidad no está en el exterior sino en el interior de uno mismo.

Mindfulness no es una barita mágica, eso es verdad!! No te creas que después de comenzar a usar estas herramientas todos los problemas se resuelven. Aunque introduzcas mindfulness, en las aulas seguirán existiendo conflictos, frustración, niños que no consiguen alcanzar los objetivos y días en los que no habrá ninguna herramienta para mantener su atención. Esto forma parte del camino. Aprendemos más de un error que de toda una semana de aciertos.

Mindfulness no es una herramienta que debas integrar para conseguir mejores resultados académicos. Mindfulness es una práctica para conectar a los niños con sus cualidades escondidas, para sacar a la luz los obstáculos que no nos dejan crecer... Aunque también es cierto que cuando los niños se sienten más conectados y conscientes de sus cualidades y aprender a aceptar quienes son, se relacionan mejor con el aprendizaje y su rendimiento mejora.


Mindfulness no es magia pero los cambios que se producen en las relaciones con los otros parecen sacados de un libro de hechizos. Cuando practicamos en silencio con otros, sentimos como si un hilo transparente apareciera y nos uniera a todos convirtiéndonos en uno. Con las prácticas regulares aprendemos a tolerar mejor nuestra impulsividad, a darmos cuenta de nuestros estados internos y a comprender que hay un espacio mental en el que puedo parar y tomar la decisión libremente de actuar tal y como deseo (sin dejarme arrastrar por una emoción o pensamiento)

Practicar mindfulness traerá muchos beneficios a los niños pero lo que percibirás sin ninguna duda es una mejora de la convivencia, un clima de respeto y afecto. Hoy en día los expertos en neurociencia han demostrado que nuestro cerebro es cambiante y que con prácticas de mindfulness mejoran la rapidez y calidad de nuestras neuronas así como el desarrollo de una atención más focalizada lo que ayudará a una mejora en la adquisición de conocimientos. Pero lo que tú vas a observar, no es que son más inteligentes sino que son mejores personas.

10 trucos para integrar mindfulness en las aulas

  1. Comienza por tí. Los niños repetirán lo que te vean hacer pero no harán que les digas que hagan.
  2. Realiza prácticas sencillas y fáciles. No es necesario que inviertas mucho tiempo pero si es importante que seas regular. Ya sabes, menos es más!!
  3. Ofrece alternativas. Es normal que haya niños que tienen resistencias a estas prácticas. Entiende que no son resistencias contra ti y no respondas como si fuera un ataque. Se flexible y ofrece alternativas donde puedan respetar el clima de silencio (descansar en un cojín o con los brazos sobre la mesa, tiempo de lectura libre o si es posible, un paseo por una zona exterior) Sea cual sea la alternativa, habrá algún momento en el que querrán intentarlo... y tú les acogerás feliz cuando llegue ese momento. Quizás no sea la mayor parte de los días, quizás sólo lo intentan durante pocos segundos... pero tú confía!! Ya has plantado la semilla...
  4. No hay metas que alcanzar. Planifica tu sesiones y organiza el trabajo pero no lo hagas en función de unos resultados sino para construír un camino que seguir,  un camino hacia nuestro mundo interior...
  5. Usa los sonidos. Es sencillo y muy intuitivo. En todos los lugares hay sonidos, da igual que sean agradables o desagradables. Entrena el super-oído! Invítales constatemente a escuchar su entorno. Anímales a conectar con los sonidos en lugares muy ruidosos y descúbreles sonidos nuevos. Sonidos muy pequeños, sutiles, inspiradores, mágicos. 
  6. Crea momentos de silencio. Más allá de las prácticas acostumbra a los niños a disfrutar del silencio. Evita el silencio opresivo, el silencio impuesto por obligación. Se trata simplemente de compartir momentos de silencio para hablar a través de otros lenguajes.
  7. Despierta los sentidos. La experta Eline Snell reconoce que los sentidos juegan un papel fundamental para el entrenamiento de la atención. Lo que oyes, hueles, sientes o saboreas lo haces justo en ese momento, en el aquí y el ahora. Introduce actividades en las que los sentidos sean los protagonistas!
  8. Acompaña las emociones. Intenta que los niños aprendan a aceptar sus emociones  evitando elaborar juicios o pensamientos sobre ellos. No analices su emoción, simplemente ayúdale a conectar con ella. Cual es su color, su forma? Qué intensidad tiene? Que te produce en el cuerpo? picor, cosquilleo, dolor, presión? Ayúdales a comprender sus emociones desde un lugar distinto, modifica sus patrones neuronales aprendidos. 
  9. Enséñales a respirar. La respiración es una herramienta poderosa que puede ayudarles a regular su energía vital, a controlar sus estados emocionales y proporcionarles calma y sosiego si saben cómo usarla. Practica regularmente ejercicios de respiración. Habla a menudo sobre ella, al fin y al cabo, nunca dejamos de respirar, ella siempre está con nosotros!!
  10. Usa herramientas y ponlas a su alcance. La botella de la calma, los libros de mandalas, los juegos para respirar, la mascota para acompañarnos en momentos difíciles, los cuentos, las linternas o los sacos con olores... son herramientas que tienen sentido si están disponibles para ellos. Preséntalos un día por sopresa pero crea un rincón o una caja donde siempre puedan acudir para cogerlos cuando los necesiten.
Proponles retos, juegos... Anímales a explorar con su atención consciente!

2 comentarios:

  1. Nos apuntamos estas referencias que ahora de cara al verano nos van a venir de maravilla, gracias!

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  2. Muchas gracias! Muy inspirador y claro!!

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